Sembraremos numerosas variedades de nuestra huerta: zanahorias, espinacas, lechugas, rábanos, remolacha de mesa...etc.
Podemos plantar patatas, repollos, coles, coliflores, guisantes, habas, lechugas, cebollas y puerros. Dejamos para más adelante la plantación de calabacines, berenjenas, tomates, pimientos, etc., a no ser que se haga en un invernadero a cubierto del frío.
El perejil lo sembraremos en el Cuarto Menguante de Mayo: ( Perejil de Mayo, perejil todo el año).
Tenemos que ir preparando la tierra para los tomates y pimientos, incorporando el compost que sacamos de las composteras, o abono de otro tipo que no perjudique la tierra o altere el PH.
Los tomates (sembrados en el Menguante de Febrero) los tenemos creciendo en las cajoneras para su plantación en el próximo mes.
miércoles, 6 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
COMIENZA EL ESPECTÁCULO. ABRIL
Empieza el festival de colores con la floración de los frutales, el césped recién cortado está precioso, los rabanitos ya emergieron de la tierra, las lechugas empiezan a crecer, los rosales se llenan de brotes, las aromáticas y medicinales impregnan con su olor el ambiente, los ajos crecen día a día. ¿Que más podemos pedir a la Naturaleza ?. Sólo nos queda darle gracias.
martes, 29 de marzo de 2011
CÉSPED, LUNAS Y MUSGO. MARZO.
En el enlace de este artículo se pueden consultar las fases lunares, que son imprescindibles para el huerto. Plantaremos en cuarto menguante, la luna ideal para cualquier tipo de planta, aunque muchos hortelanos aseguran que es indiferente.
Es también importante cortar el césped durante el menguante porque la hierba crecerá más fuerte y con más lentitud, y así nos ahorraremos siegas, trabajo y economía. Una vez segado debemos abonarlo, escarificarlo, resembrarlo (si es necesario), y eliminar el musgo tratándolo con sulfato de hierro. (750 gramos de sulfato de hierro natural, bien diluído en un caldero, para una máquina completa de sulfatar).
El césped segado valdrá para incorporar al compost si no lleva malas hierbas y nos servirá de abono para nuestra huerta.
Es también importante cortar el césped durante el menguante porque la hierba crecerá más fuerte y con más lentitud, y así nos ahorraremos siegas, trabajo y economía. Una vez segado debemos abonarlo, escarificarlo, resembrarlo (si es necesario), y eliminar el musgo tratándolo con sulfato de hierro. (750 gramos de sulfato de hierro natural, bien diluído en un caldero, para una máquina completa de sulfatar).
El césped segado valdrá para incorporar al compost si no lleva malas hierbas y nos servirá de abono para nuestra huerta.
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